A la mañana siguiente, Marco confiesa a su padre que está planeando ir a Argentina con la familia de Peppino. Cuando están hablando sobre ello, Tonio llega y les dice que justo acaba de pasar la examinación para la escuela de ingenieros de Milán. Lo celebran y no le dicen que su madre está enferma, porque no quiere estropearle el día.