La lluvia cae sin detenerse sobre la escuela, creando un ambiente pesado y silencioso que afecta el ánimo del Club de la Vida Escolar. Mientras permanecen encerradas, las chicas enfrentan tensiones, miedos y pensamientos que habían evitado, dejando claro que no solo el mundo exterior es peligroso, sino también aquello que cada una carga por dentro.